diciembre 2004

El pasado 15 de diciembre, Pilar Manjón, presidenta de la Asociación 11M Afectados del Terrorismo, se dirigió a la Comisión investigadora en nombre de las víctimas de los atentados. En su discurso de tono muy duro reprochó a los representantes parlamentarios haber pasado los últimos nueve meses dedicados a sí mismos, de espaldas a los afectados, y planteó exigencias concretas de parte de los que representa.

El discurso comenzó con un escueto relato explicando en nombre de quienes hablaba y porqué, y de inmediato se volcó a la crítica a lo actuado por la comisión parlamentaria en los pasados nueve meses. Acusó a los comisionados y a los comparecientes de haberse dedicado a hacer “política de patio de colegio”, refiriéndose al constante intercambio de acusaciones y “autoexculpaciones obsesivas” de los diferentes partidos, fundamentalmente los mayoritarios, PSOE y PP. Durante esas actuaciones -dijo Manjón- se dejó en el olvido a las víctimas de los atentados.

A continuación denunció el intento de algunos parlamentarios de impedir esta comparecencia, “el último paso en esta apropiación de algo que no es de ustedes”, y recordó que cualquiera pudo haber estado en uno de los vagones “escenarios del horror, en Santa Eugenia, en el Pozo del Tío Raimundo, en Téllez o en Atocha”. Manjón olvidaba que ni los representantes parlamentarios, ni sus familiares, suelen viajar en tren.

Se refirió luego a las decisiones tomadas por las diferentes autoridades y organismos oficiales luego de los atentados, y recordó que “se han tomado decisiones de extrema gravedad en nombre del pueblo español, sin consultarle y en contra de su voluntad.

Habló luego del terrorismo en sí, constatando que “el siglo XXI ha consagrado el uso cobarde y mezquino de la ciudadanía como arma de guerra. Nada hay mas fácil que otorgarse el derecho a decidir sobre la vida o la muerte de los demás, utilizando a la población como escudos humanos.”

Manjón habló luego de la actitud de los comisionados, “venimos a reprocharles, como diputados representantes del pueblo –que no se les olvide- sus actitudes de aclamación, jaleos y vítores durante algunas sesiones de esta comisión, como si de un partido de fútbol se tratara. De lo que se trataba era de la muerte y graves heridas de seres humanos, ¿de que se reían? ¿qué vitoreaban en esta su comisión?”

Recordó seguidamente como fueron tratados los damnificados por las autoridades y sus representantes, “Nos desalojaron de la puerta del Congreso y nos enviaron a la Puerta del Sol. Allí seguimos durante nueve meses –meses señorías- aguantando sol, lluvia, apoyos y también insultos. Allí seguimos con nuestro mudo testimonio pidiendo transparencia”.

En varios pasajes de su alocución Manjón enfatizó el hecho de que la Asociación que representa es totalmente independiente de cualquier partido o grupo político. “señorías, no utilicen nunca mas, ni aquí ni en ningún otro contexto, el dolor de las víctimas con fines partidistas. No lo utilicen como bandera de su propia causa.”

Para finalizar, la presidenta dela Asociación 11M Afectados del Terrorismo, enumeró las exigencias de su asociación, comenzando por el cese inmediato de la actual Comisión de Investigación y su reemplazo por una formada por ciudadanos independientes de los partidos políticos y expertos en sus respectivas áreas de trabajo, una comisión que investigue y descubra la verdad de los hechos, no sus réditos políticos. A ésta siguieron otras nueve exigencias claras y específicas,

- Juicios transparentes y plena aplicación de las penas previstas por la ley.

- Velar por el uso ético de las imágenes.

- Investigación de responsabilidades de la venta de imágenes

- Respeto de la voluntad de las familias con respecto al uso de nombres e imágenes.

- Habilitación de comisiones técnicas independientes.

- Adecuada atención sanitaria de las víctimas.

- Respeto del derecho a la intimidad.

- Toma de medidas para evitar nuevas catástrofes.

- No uso de las víctimas como instrumento de polarización social.

Las críticas fueron expresadas, las exigencias fueron planteadas, ahora la decisión está en manos de las autoridades nacionales. Pueden continuar su línea de mezquina política partidista de baja monta, que -como claramente demostró Pilar Majón– es exclusivo reflejo de un sistema político de, por, y para los propios políticos. O pueden sacarse los tapones de los oídos, las vendas de los ojos y las ataduras que los fijan a sus sillones de sus despachos, y ponerse a trabajar por una sociedad mas justa; está en sus manos.