mayo 2005

La semana pasada se cumplieron 30 años de la muerte de Aníbal Troilo, “Pichuco”un hombre cuya historia es la propia historia del tango, de él sólo se puede hablar con sonido de bandoneón y letra en lunfardo.
Un centenar de bandoneones en el Colón para Anibal Troilo
“Durante la tarde de ayer, pequeños grupos de músicos recorrieron diversos bares notables. La semana en la que se celebran los 90 años del nacimiento de “Pichuco”. Diario La Nacion de Buenos Aires.
Los fueyes suenan por Pichuco
“Los mejores bandoneonistas argentinos se reunieron ayer en el Colón. Y con esta foto dejaron inaugurada la semana de homenajes a Aníbal Troilo, a 90 años de su nacimiento. De allí se fueron a tocar a los cafetines.”
Dicen que pintó por los barrios porteños allá por el 14 y que se lo llevó la huesuda en mayo del 75. A los 14 pirulos ya apretaba el fueye con cuatro de los suyos. Después se fue p’arriba y empezó a tocar en el sexteto del violinista Elvino Vardaro y el pianista Osvaldo Pugliese. Antes de juntar su propia tribu, Troilo tocó con Juan D'Arienzo, Angel D'Agostino, Luis Petrucelli, y en la re-junada de Juan Carlos Cobián.
En el 38 pinchó el primer vinilo en la casa Odeón, pero no se editó porque hubo gresca con la discográfica. Se desquitó en el 41, cuando largó el disco con su primera canción: "Toda mi vida", con letra de José María Contursi y la voz de Francisco Fiorentino.
Como tenía la oreja parada a los últimos gritos, Pichuco se juntó en los 50 al guitarrista Roberto Grela y en 1968 formó el Cuarteto Aníbal Troilo para grabar en Víctor. Montando los 70 grabó dos dúos de bandoneón con Astor Piazzolla.
El monstruo llegó a grabar en total 485 hits, más algunos que no llegaron a corneta.
Los festejos de su aniversario incluyen además la presentación del libro de Gustavo Nahmías, de editorial Norma, que se lanzó para la ocasión. Se trata de una biografía novelada, donde alternan ficción y crónica histórica.
Los fanáticos del maestro del bandoneón podrán también ver uno de sus fueyes. Sadaic exhibirá uno de los cuatro bandoneones de "Pichuco" que fue donado por el maestro Raúl Garello al Museo Mundial del Tango. El bandoneón se exhibirá del 16 al 20 de mayo en el hall central de Sadaic, en Lavalle 1547.
No hay como las palabras del propio maestro, para describir el tango y su capital
"No hay tango viejo ni tango nuevo. El tango es uno sólo. Tal vez la única diferencia está en los que lo hacen bien y los que lo hacen mal." (Aníbal Troilo)
Buenos Aires
"De Buenos Aires tendría que decir muchas cosas... Que es mi vida, que es el tango, que es Gardel, que es la noche... Que es la mujer, el amigo... Tendría que decir muchas cosas y muchas no sabría cómo decirlas... Pero anote esto: agradezco haber nacido en Buenos Aires." (Aníbal Troilo)

En la actualidad se lo puede encontrar en Buenos Aires, Argentina, formando parte de la edición 2005 del reality show, que en lugar de Clarín Gran Hermano, algún cínico prefirió llamar Maestría en Periodismo.
Antes recorrió algo del mundo con mayor permanencia en la madre patria y tierras australianas, de todos esos lugares salió con pena y sin gloria, buscando evitar la una y ganar la otra en el próximo puerto.
Y sigue buscando, a veces confiándoselo al papel, a veces a la remada, otras a la escota de la mayor, las más a la carretera.
Sin descendencia y con brújula descontrolada, próximo destino: algún lugar de la península ibérica.
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Contemporary Urugayan, migrant, phisical and intelectual surfer, sailor, scuba diver, taekwondo teacher, architect and journalist..
He is currently around Buenos Aires, Argentina, taking part in the 2005 edition of the reality show that, instead of Clarín Big Brother, some cinycal pereffered to call Master in Journalism.
He travelled extensivelly around the planet, but stayed mostly in Mother Spain and Australian lands. He left those places with pain and no glory, looking forward to forget one and gain the other in the next port.
He continues searching, sometimes trusting his fate to a sheet of paper, sometimes to his paddeling on the surfboard, some other times to the the main sail, most of them to the road unther the wheels.
With no descendents, and an uncontrolled compass, next stop: somewhere in the iberic peninsula.
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