Si che, levanto los bártulos y me voy con el periodismo a otra parte. Desde diciembre 2005 mi BLOG DE PERIODISMO será:
http://alejorivas.blogspot.com/
Nos vemos ahí.
Si che, levanto los bártulos y me voy con el periodismo a otra parte. Desde diciembre 2005 mi BLOG DE PERIODISMO será:
http://alejorivas.blogspot.com/
Nos vemos ahí.
por Alejo Rivas Devecchi
Todavía me acuerdo aquella tarde veraniega cuando volvía caminando de casa de mi novia quinceañera, entré a un kiosco a comprar no sé qué y me quedé duro frente a un titular que mostraba la TV, habían matado a Lennon. Por esos días me llamó la atención lo poco que la gente comentaba esa pérdida, sería que en Uruguay eran tiempos en que la gente se había acostumbrado a no comentar mucho las cosas, sobretodo cuando se referían a un revolucionario.
Esa es la imagen que me ha quedado del monstruo de Liverpool, un creador que buscaba ir más allá de la balada liviana que hizo famosos a Los Beatles o, mejor dicho, más acá. Desde sus tiempos en el grupo, John mechaba algunos de sus pensamientos libertarios hasta en los discos más livianos, ideológicamente hablando. Si escuchamos detenidamente la letra de “Lucy in the sky with diamonds”, encontramos que realmente no es una apología al ácido lisérgico como tanto se la ha caracterizado. El tema de esa canción es la ruptura, el romper con los esquemas tradicionales de pensamiento, de relación entre la gente, de sociedad. ¿Porqué no –plantea el autor- dejarse guiar por una niña con ojos de caleidoscopio? eso te puede llevar a sentarte en el asiento trasero de un taxi de papel de diario con tu cabeza en las nubes.
Desde que John conoció a Yoko Ono, su vida se hizo más sincera. Sus letras comenzaron a profundizar en la problemática social y espritual del individuo y la humanidad en su conjunto. “Working class hero” es un manifiesto revolucionario, tanto como “bandierra rossa”, que muestra al obrero en su realidad cotidiana, sin romanticismos publicitarios. Así como “Imagine” es, sin duda, un himno humanista. John Tompson, en su artículo “A Tribute to John Lennon, Working Class Hero” lo califica como un himno a la esperanza universal y habla de sus coincidencias con la ideología socialista, hasta muestra en las letras y actitudes de Lennon un incipiente sentimiento punk.
Su muerte fue casi anunciada. Eran los inicios de neoconservadurismo, el sentimiento norteamericano de liderazgo universal se gestaba fuertemente, y
este rockero les recordaba diariamente que no se necesita ser el genocida del planeta para ser feliz. Sistemáticamente les fue demoliendo sus ídolos, el american way of life, el ejército libertador , hasta le pateó la estantería a la iglesia al no adherirse al marketing de Jesús.
Hay montones de teorías conspirativas acerca de su asesinato. Según Klint Finlay, Sean Lennon declaró: “quien se crea que Mark Chapman era sólo un loco que mató a mi padre debido a sus problemas personales es un idiota. O un ingenuo. O no se ha parado a pensar. A Estados Unidos le interesaba sobremanera que asesinasen a mi padre. Sin la menor duda.”
Se habla de planes urdidos por el gobierno, basándose en que Lennon fue considerado por Nixon y luego por Reagan una amenaza para la seguridad nacional. Está documentada su vigilancia por parte del FBI. Pero en esos tiempos (nadie dice que ahora no) cualquier disidencia era pecado y justificaba esa actitud de parte del gobierno yanqui.
En realidad poco importa de quien fue la mente tras su ejecución, si fue uno más de la infinidad de asesinatos de la Casa Blanca, o un loco solitario. Lo innegable es que su muerte generó un suspiro de alivio en los poderosos de turno. Mucha razón tenía Miguel Cantilo cuando cantaba “...tu música y tus versos turbaron a perversos y fuiste eliminado , por el mal...” y más razón tenía al empezar ese mismo tema: “Maestro John descansa, que tu canción alcanza”
Por Alejo Rivas Devecchi
Hace varios meses que Uruguay admitió la instalación de dos plantas industriales dedicadas a la fabricación de papel sobre la costa del río Uruguay, en el departamento de Río Negro. Inmediatamente, Jorge Busti, gobernador de la provincia argentina de Entre Ríos, inició gestiones a todo nivel para impedir la instalación de estas industrias argumentando que son contaminantes y afectarán a su provincia. Con el pasar de los meses las cartas ocultas se han ido develando y a Busti le quedan ya pocas “razones” en las que amparar su reclamo.
Desde el principio de este episodio, Busti recibió el apoyo total del presidente Nestor Kirchner, cuyo gobierno hizo incluso gestiones exitosas ante el Banco Mundial para detener un crédito solicitado por el estado uruguayo para obras de infraestructura relacionadas a estas industrias.
El gobierno de Entre Ríos apeló a todo tipo de recursos contra este proyecto. El 27 de setiembre se llegó incluso a organizar un acto infantil, que denominaron el “Grito Blanco”. Ese acto reunió a miles de alumnos de escuelas primarias, colegios secundarios y jóvenes, en las costas del río Uruguay. Participaron niños con uniforme escolar rechazando la instalación de estas industrias. En la ocasión, el noticiero de Canal 13 de Argentina entrevistó a los niños de primaria que, llorando, decían que no querían que se instalaran estas plantas porque entonces la región quedaría inhabitable y ellos tendrían que irse a vivir muy lejos de allí, así se lo habían asegurado sus mayores.
Otra de las medidas del gobernador Busti consistió en impedir, el 11 de noviembre, la exportación a Uruguay de dos naves de hormigón destinadas a una de las dos fábricas de papel.
Pero el climax de esta controversia se había alcanzado el sábado 29 de octubre, cuando el gobernador de Entre Ríos decidió poner en tela de juicio la honestidad del gobierno uruguayo sugiriendo la existencia de “algún incentivo” para que el Ejecutivo uruguayo aceptara la instalación de las plantas de celulosa en Río Negro. Esto colmó la paciencia del canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, quien convocó a su embajador en Buenos Aires. El canciller argentino, Rafael Bielsa, hizo lo mismo con el embajador argentino en Montevideo. “Busti traspasó los límites que el gobierno uruguayo considera imprescindibles para las buenas relaciones con el vecino país”, afirmó Gargano en esa ocasión. La situación fue revertida dos días después, cuando un arrepentido Busti declaró a los medios que había sido malinterpretado, que él se refería al beneficio en desarrollo que Rió Negro obtendrá de la instalación de tales plantas.
El tono de la discordia empezó a bajar de intensidad desde ese episodio hasta llegar, junto a la credibilidad de Busti, a su punto mínimo la semana pasada, concretamente el 22 de noviembre, cuando el matutino bonaerense La Nación publicó un artículo que prueba que este gobernador había tenido, en 1996, conversaciones con empresas interesadas en instalar fábricas de papel en Entre Ríos. Las noticias publicadas en 1996 en la prensa argentina hablaban de varias visitas de empresarios internacionales que habían hecho avances para la instalación de celulosas en esa provincia, el propio Busti otorgaba incentivos especiales para la instalación de industrias, entre ellas las celulosas.
Dos días después de publicado este artículo, Busti entró en controversia con los otros gobernadores argentinos, Ricardo Colombi de Corrientes y Carlos Rovira de Misiones. Rovira, en cuya provincia funcionan tres empresas de este tipo, dijo que Busti "utiliza el tema de las papeleras en Uruguay con fines de especulación política"..."Las industrias forestales pueden crecer en un contexto de desarrollo sostenible, compatible con la preservación del ecosistema y respetando las leyes", agregó Rovira.
Ricardo Colombi, el gobernador de Corrientes, está en tratativas con una empresa chilena interesada en construir una papelera en el departamento correntino de Santo Tomé. El director de Recursos Forestales de Corrientes, Luis Mestres, aseguró que no habría riesgo ambiental en la construcción de fábricas de papel, "La tecnología actual permite fabricar papel sin riesgos", dijo a La Nación.
Por su parte, el gobernador de Entre Ríos niega haber manejado la posibilidad de instalar ese tipo de industrias en su provincia y rechaza la versión de La nación argumentando que “todo es falaz, mentiroso y quizá tiene que ver con los fuertes intereses de las papeleras Botnia y Ence". Con cada vez menos argumentos y más enemigos, el político entrerriano continúa su oposición a la inversión extranjera más grande de la historia del Uruguay, lo del título, un triste papel.
Nota publicada en El Español en Australia el 22 de noviembre.
Por Alejo Rivas Devecchi
El domingo 13 pasado la selección de Uruguay jugó un partido de fútbol contra la de Australia, o mejor dicho, perdió un partido de football. Más allá de que para muchos no es novedad; para algunos, como yo, puede serlo. Pasado el partido, hechos los comentarios técnicos por los expertos, dadas las excusas. y las felicitaciones por y a quienes correspondió, hechos los comentarios de los especialistas, queda por comentar algunas reacciones que este juego generó.
Al día siguiente del partido, algunos uruguayos en Sydney recibieron mensajes de ciudadanos australianos. Uno de ellos comienza diciendo (en inglés): “Queridos pedazos de mierda del tercer mundo, no sólo abucheé su himno nacional, ni siquiera me paré!!!”, luego de un recuento de los títulos deportivos de Australia, comenta que hasta hoy no han ganado el mundial de football porque no valía la pena. Sigue alentando a los uruguayos a esperar su próxima dictadura y les recomienda que dejen que los “patéticos traficantes de drogas manejen su nación que es como un agujero de mierda” Comenta al final, que mientras tanto, él y sus amigos que viven en el paraíso se van a jugar la copa del mundo.
He vivido lo suficiente en Australia como para asegurar que, evidentemente, este es el mensaje de un pobre infanto frustrado que de ninguna manera representa el sentir del pueblo australiano. De más estaría contarle a este pobre niño que somos muchos los uruguayos que no cantamos el himno, ni nos paramos durante su ejecución porque nos desagrada aquello y aquellos a quienes representa, pero no lo entendería. Igual de inútil sería tratar de explicarle que, el football es un juego y que, aunque muchos hipócritas dentro y fuera del negocio futbolístico, traten de teñirlo de un hálito de seriedad, no deja de ser un juego y nada más que eso, pero tampoco lo entendería. De nada serviría contarle con orgullo aquella frase de un periodista montevideano: “Cuando el héroe del pueblo es el héroe del estadio, es que al país le faltan hombres”, porque no le llegaría. Ni valdría la pena decirle que, por más actitudes desagradables que tenga un país para con el mundo (como firmar declaraciones contra Cuba) por más que ese mismo país haya matado, torturado y echado de su tierra natal a tantísimos de sus hijos, por más que hoy en día, como hace ya demasiado tiempo, mate de hambre a los pocos que no emigraron; debería tener en claro que un país no es una nación, y que la nación oriunda de esta tierra tiene frecuentemente actitudes de tal contenido humano que hacen emocionar hasta llorar como un niño al más insensible. No entendería el pobre, que naciones así no merecen ser llamadas “agujero de mierda”, por mucha mierda que alberguen sus instituciones, no son éstas la nación uruguaya.
Hubo algunas visitas personales y mensajes escritos del tenor de esta carta, pero vale comentar uno, el de Lynette y Neil Silver, una pareja más del tipo de los australianos que me recibieron en su país y a mí me gusta recordar. Ellos manifiestan su vergüenza por el abucheo del público australiano al himno uruguayo y piden que no se juzgue a su nación por la actitud desagradable de unos pocos. Gracias, estén seguros que no lo haremos, sería como juzgar a la nación uruguaya por las declaraciones de algunos de sus presidentes.
Por mi parte, quisiera felicitar a los futbolistas australianos por su primer acceso al campeonato mundial, desearles suerte en él, y asegurarles que, pese a algunos comentarios en la prensa, nadie cree que sean tan cobardes como para dar relevancia a intercambios de insultos entre jugadores, hayan sucedido o no. No se precisa ser un especialista en deportes para saber que los partidos de football no se juegan en el aula magna de la universidad y que ninguno está exento de esas manifestaciones, de un lado y de otro. Además todos sabemos que profesionales como ellos no se rebajarían a usarlas en su provecho, un saludo.
Nota publicada en El Español en Australia el 15 de noviembre
Por Alejo Rivas Devecchi
Hace ya 17 días que París, y otras ciudades francesas, sufren disturbios sociales. Todas las noches, desde el 27 de octubre, se han quemado cientos de autos, hasta el cierre de esta edición -el domingo 13- eran más de 8000 los coches incendiados y más de 2500 las personas detenidas. El hecho desencadenante fue la muerte por electrocución de dos jóvenes menores de edad, que se escondieron de la persecución policial en una subestación de energía eléctrica. A las ciudades francesas se sumaron luego algunas en Bélgica, otras en Alemania, esto no es un hecho aislado.
Hay quienes buscan las razones detrás de estas revueltas en problemas étnicos;
en una nota de Página12, Eduardo Febbro afirma que los jóvenes sublevados representan a unos nueve millones que sufren “la falta de trabajo, escasa educación familiar, discriminación; esas generaciones pagaron el tributo de la “fractura” nacional que dividió a franceses “de pura cepa” y a ciudadanos nacidos en Francia pero hijos de los inmigrados.
Sin embargo en países donde los problemas de multiculturalidad no son tan extremos, la violencia también está a flor de piel como manifestación de descontento. Sólo tres días después del inicio de los problemas parisinos, el primero de noviembre, se produjo un fuerte disturbio a pleno día en la estación de trenes Haedo del Gran Buenos Aires. Comenzó con una protesta por la cancelación de un tren. Un grupo de alzados saqueó negocios y quemó vagones e instalaciones. La Policía recuperó el control de la estación tras cinco horas, los incidentes terminaron con un saldo de 87 detenidos y 21 heridos.
Obviamente las autoridades y los diferentes grupos de presión política y social de cada lugar se culpan unos a otros. Y probablemente muchos de ellos tengan razón, quizás todos. Pero lo que se hace cada vez más evidente es que el sistema económico-social en que hoy vivimos las “democracias occidentales” está llevando a la gente a extremos de desesperación que sólo precisan de ese tipo de elementos catalizadores para detonar por doquier.
Las tendencias xenófobas también aprovechan la situación, el gobierno francés ya ha ordenado la expulsión de 120 extranjeros, muchos de ellos ni siquiera están ilegalmente en suelo francés. La cifra llama la atención, hay 2500 detenidos, los analistas hablan de entre siete y nueve millones de potenciales sublevados, y el gobierno expulsa a 120 extranjeros. El intelectual francés Guy Sorman se refiere al tema en una entrevista para diario Perfil de Argentina: “expulsar a los extranjeros es estúpido, la mayoría de los que cometieron los delitos son franceses.”
En el blog de Arsenio Escolar, director de 20 minutos de España, leí la respuesta dada por Manuel Valls, barcelonés diputado socialista en la Asamblea Nacional Francesa y alcalde de Evry, en la periferia de París, a una pregunta acerca del problema parisino formulada por un cronista de El País de Madrid. Valls contestó: "Se ha estropeado el ascensor social. El inmigrante italiano, español o portugués, e incluso los argelinos antes de la II Guerra Mundial, llegaban como obreros; sus hijos conseguían ser maestros y sus nietos catedráticos de universidad, por decirlo de alguna manera. La crisis actual afecta a los hijos y los nietos de la inmigración, que son franceses. En la Asamblea Nacional no hay ni un solo diputado de origen magrebí o de piel oscura, a excepción de los tres de los territorios del Caribe. Y un solo musulmán, el representante de Mayotte, en el Índico."
Da la sensación que el argumento de diputado catalán-francés es globalizable. El ascensor social no sólo está roto para los descendientes de los inmigrantes parisinos, al parecer lo está para todos los pobres de estos países. Ya no es cuestión de estudiar en la secundaria y esforzarse para terminar una carrera para ascender en la pirámide social. Una vez más las clases dominantes encontraron una nueva piedra y la pusieron en el camino de los que venían ascendiendo. Hoy en día, con menos de tres Masters, ningún universitario llega a tener un mínimo de reconocimiento. Los ricos se burlaron de mayo del 68 y desplazaron el conocimiento valorado nuevamente a su esfera de dominio. Quizás no sea casual que los disturbios se den donde se están dando.
Publicado en El Español en Australia el 8.11.2005
La cuarta cumbre de las Américas finalizó el sábado 5 en Mar del Plata con una división, una ausencia y una esperanza. La declaración final de la cumbre incluye un párrafo que expresa que Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Venezuela no están de acuerdo con el ALCA porque consideran que en la región no están dadas las condiciones para negociar dicho mecanismo en la actualidad.
Este párrafo consta de tres partes, la primera recoge la propuesta de Panamá en la que manifiesta “no hay ningún obstáculo para continuar las negociaciones dentro del ALCA”, según explicó el canciller Bielsa.
La segunda describe la propuesta de Venezuela y la tercera corresponde a la propuesta hecha por Colombia de conformar una comisión de negociadores para evaluar las condiciones y negociaciones del ALCA en el futuro.
El presidente argentino, Nestor Kirchner, expuso claramente su postura con respecto al tema en su discurso: “...pensamos que no servirá cualquier Acuerdo de Libre Comercio de las Américas. (...) El acuerdo posible será aquel que reconozca las diversidades y permita los beneficios mutuos. Un acuerdo no puede ser un camino de una sola vía, de prosperidad en una sola dirección; un acuerdo que no se haga cargo ni resuelva las fuertes asimetrías existentes no hará más que profundizar la injusticia y el quiebre de nuestras economías...”
Por su parte, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo en su discurso de más de dos horas en la III Cumbre de los pueblos, que tuvo lugar paralelamente a la IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata, que los pueblos se habían reunido allí para sepultar un proyecto injusto, "Cada uno de nosotros trajo una pala, una pala de enterrador, porque aquí en Mar del Plata está la tumba del ALCA. La tumba del ALCA. Vamos a decirlo: ALCA, ALCA, al carajo".
Este es el tercer encuentro convocado por los movimientos sociales y populares de todo el continente americano “para fortalecer nuestras resistencias alternativas y para rechazar la presencia del genocida George W. Bush en tierras latinoamericanas”. Esta reunión, como las anteriores, han sido fundamentales para el rechazo de proyectos que perjudican a los países de América a favor del imperio norteamericano. El III encuentro contó con la participación de varias personalidades destacadas, como el premio Nóbel de la paz Adolfo Pérez Esquivel, el dirigente boliviano Evo Morales, el cineasta bosnio Emir Kusturica y el ídolo futbolístico argentino Diego Armando Maradona, que, actuando como anfitrión, viajó desde Buenos Aires en el llamado “tren del alba” junto a periodistas y simpatizantes. El ex futbolista ofreció una conferencia de prensa antes de la partida del tren donde declaró: "Es un orgullo como argentino ir en este tren para repudiar a esta basura que es Bush".
Cuba fue el único estado americano no invitado a la cita de los representantes en Mar del Plata, pero envió una nutrida delegación a la "Cumbre de los Pueblos", con el cantante Silvio Rodríguez como uno de los principales participantes, los asistentes llevaban además enormes carteles con la cara del Che Guevara y de Fidel Castro, de modo que el país caribeño no estuvo ausente.
Pero la división generada por posiciones opuestas respecto al tratado del ALCA trae también una esperanza. Nuevas voces se oyen en el continente, los países que integran el Mercosur y Venezuela, que otrora se limitaban a asentir y obedecer las órdenes del gigante del norte, hoy se paran con la frente en alto negándose a firmar documentos que condenen a más miseria a sus pueblos. Sus mandatarios exigen, por primera vez en un foro internacional como la Cumbres de las Américas, que se hable abiertamente de las asimetrías y de la integración de los pueblos de manera global y no sólo comercial. El propio Chávez, antes de entrar a la segunda reunión plenaria de la Cumbre, expresó su convicción de que es viable un nuevo concepto en las relaciones entre Estados Unidos y el resto de América, dijo: “Ojalá que de Mar del Plata surja una nueva era de convivencia y de respeto verdadero”. Ojalá, y los demás dioses.
(publicada en El Español en Australia el 1.11.05)
Cuando me afilié a la Unión de Juventudes Comunistas, por 1984, Jaime Pérez era un mito. Un nombre que pintábamos en las paredes y en las pancartas que llevábamos a las marchas donde pedíamos a gritos su liberación y la de los otros. En las eternas reuniones de entonces, los comunistas más viejos (de 20 años) nos hablaban de él con reverencia, nos contaban de su firme resistencia en la clandestinidad, contaban cómo aguantó la tortura día a día y no vendió a sus compañeros, aunque le costó su salud y casi su vida.
Al tiempo, el ex Secretario General del Partido salió de la cárcel, junto con otros “queridos peladitos”. Fue recién entonces que empezamos a conocer al hombre. Y Jaime era un hombre humano, sin redundancias. Tenía la capacidad de acortar las distancias, hasta cuando hablaba desde un estrado a una cuadra, uno se sentía como su único interlocutor, porque le hablaba directamente a la gente, porque no estaba posando, estaba diciendo lo que pensaba y lo que creía que había que hacer para lograr concretar ese pensamiento.
En 1990 fue electo Secretario General nuevamente, y al poco tiempo sorprendió al escenario político con sus críticas a los viejos dogmas comunistas. El viejo militante demostró entonces su claridad ideológica, su estatura teórica. Enfrentado a una situación inusual recurrió a su bagaje de conocimientos políticos y los aplicó, con perfecta lógica marxista-leninista decidió deshacerse de las vetustas estructuras inoperantes y renovar la organización desde su base. Para eso había que revisar los planteos ideológicos, y lo hizo. Fue muy criticado por ello, incluso ahora, pero la historia le dio la razón.
Le dio la razón el propio comunismo moderno, que hace tiempo que no habla de dictadura del proletariado. Pero también le dio la razón la evolución política del país desde entonces, desde el enorme triunfo electoral de la 1001, que fue abriendo el camino del avance del Frente Amplio hasta hoy. Porque no puede haber quien honestamente pueda negar que este hombre cumplió un papel imprescindible en la llegada de la izquierda al poder. Incluso hay quienes iríamos más allá y diríamos que si él siguiera hoy en la dirigencia del PCU y del Frente Amplio, otro sería el posicionamiento del actual gobierno.
Su actuación como legislador mostró también de que calidad de persona se trataba. Su primer interés fue saldar sus deudas con la historia, con sus camaradas, y se encargó como nadie de investigar la masacre del la seccional 20 en 1972. Ojalá el gobierno del Frente Amplio llegue al menos a acercarse a la altura de este enorme hombre, impidiendo que los represores de ayer y de hoy se burlen de las instituciones políticas y la moral de este país. Ojalá, al igual que Jaime, los que ahora están sentados en el Palacio Legislativo recuerden los que quedaron en el camino para que ellos llegaran hasta ahí y decidan, de una vez por todas, saldar ellos su deuda con la historia. Ojalá les sirva el haber caminado frente al féretro de un hombre impecable para acordarse de su propia dignidad.
RECUADRO
Estaba escribiendo esta nota, cuando apareció en el chat un viejo amigo de la facultad con el que nos mantenemos unidos pese a tiempos y distancias. En aquellos tiempos él era periodista y yo no, y sé que conoció personalmente a Jaime. Se me ocurrió pedirle su opinión, pero no pudo con su pluma inquieta y me mandó lo que sigue, le pedí permiso para compartirlo con ustedes, y aquí está:
Jaime Pérez en el recuerdo
Por Mauricio Pienica
La noticia de la muerte de Jaime sorprende, no por el hecho de la muerte en si de una persona que, como otros tantos veteranos dirigentes políticos y luchadores sociales, ha visto llegar ese ineludible momento, sino por su removedora circunstancia. La noticia aflora inmediatamente el recuerdo del Jaime Pérez recién liberado de las garras de la dictadura y por el que, un joven estudiante como era yo en ese entonces, sentía esa especial sensación, mezcla de respeto y admiración.
Respeto por el compañero militante, incansable luchador en pos de anhelados ideales de justicia social y libertad.
Admiración por su valor, por ser un símbolo de la resistencia a la dictadura, sobreviviendo la tortura salvaje y la cárcel durante prácticamente una década, agudizada por su doble pecado, mortal para aquellos tiempos, de ser comunista y judío.
Recuerdo el rostro curtido por tantas horas amargas y ese espíritu inquebrantable del viejo obrero peletero que supo transmitir esperanza y confianza a los jóvenes que con suma atención escuchábamos atentamente sus discursos.
Supe escucharlo en charlas, mitines y discursos y también verlo desempeñarse como legislador por la 1001.
Y por que no decirlo, también aflora el recuerdo de su propia revisión política tras la crisis de la ex Unión Soviética, superando no con pocas críticas la ortodoxia y tomando distancia del “Partido” cuando la discusión ideológica movió los estamentos más íntimos de esa corriente política.
Como tantos otros viejos dirigentes que tuve el gusto de conocer personalmente y que lamentablemente han desaparecido físicamente, aunque no de nuestra memoria, vale el adiós de la hora al Jaime Pérez de siempre. Salud !!!